Foreshadowing: qué es, cómo usarlo y el arma de Chéjov
El foreshadowing es la técnica narrativa de colocar al principio de una historia la causa o la pista de algo que pasará más adelante. En una novela o en una historia por entregas, lo que se mostró de pasada se convierte después en un suceso, y el lector entiende de golpe: «así que era eso».
Aquí encontrará cómo se dice foreshadowing en español, una tabla que lo separa del presagio, la pregunta abierta y el MacGuffin, lo que Chéjov dijo de verdad sobre el arma y los pasos para plantar una pista, recordarla y cerrarla. También verá qué cambia cuando la historia se publica por capítulos durante meses, un ejemplo completo con una sola obra y una tabla de seguimiento para copiar.
En resumen
- El foreshadowing coloca antes de tiempo la causa de algo que ocurrirá después, y en la primera lectura casi siempre pasa desapercibido
- Una pregunta abierta se lanza a la vista para que el lector quiera la respuesta, así que se nota mucho más
- Decida primero la escena donde se cierra la pista, plántela, recuérdela una vez a mitad de camino y luego ciérrela
- Cuanto más larga sea la publicación, más necesita anotar en una tabla en qué capítulo plantó cada pista y en cuál la cerrará
Foreshadowing en español: prefiguración, presagio, anticipación
Foreshadow une fore (antes) y shadow (sombra): es la sombra que algo proyecta antes de llegar. No hay una traducción fija, y por eso en los textos sobre escritura en español se usa la palabra inglesa tal cual. Cuando se traduce, aparecen tres palabras:
- Prefiguración (prefigurar): la más cercana. Suena culta porque viene de la teología, donde una figura del Antiguo Testamento «prefigura» a otra del Nuevo.
- Presagio: una señal de que algo, casi siempre malo, va a pasar. Sirve para el clima de una escena más que para una pista concreta.
- Anticipación: en las clases de literatura se usa también para la prolepsis, cuando el narrador cuenta de antemano algo que ocurrirá. Más abajo verá la diferencia.
Gracias al foreshadowing, un suceso se lee como inevitable y no como una casualidad. Si aparece el efecto sin causa, el lector siente que el autor lleva la historia a su conveniencia. Si la causa y el efecto llegan seguidos, no hay sorpresa. La forma básica es mostrar la causa primero, dejar pasar el tiempo suficiente para que el lector la olvide y entonces sacar el efecto.
Un ejemplo corto. A mitad de una historia de academia, la tierra del jardín que el protagonista arregló vuelve a estar negruzca tres días después. Él lo achaca a que le falta maná, y el lector lo deja pasar con él. Decenas de capítulos más tarde, cuando la tierra cerca de la academia empieza a pudrirse igual, el lector se acuerda de aquel jardín.
Foreshadowing, presagio, pregunta abierta y MacGuffin: diferencias
Las cuatro cosas son «algo que se coloca antes», así que es fácil confundirlas. Hay dos criterios para separarlas: si el lector lo nota la primera vez que lo ve y si después lleva de verdad a un suceso.
| Foreshadowing | Presagio | Pregunta abierta | MacGuffin | |
|---|---|---|---|---|
| Qué es | La causa o la pista de un suceso posterior, colocada antes de tiempo | Una señal que deja intuir lo que viene o el tono de lo que viene | Un enigma que se lanza para despertar la curiosidad del lector | Algo que los personajes persiguen, pero que en sí importa poco a la historia |
| La primera vez | Casi siempre pasa desapercibido | Se intuye de forma vaga | Se nota enseguida y da curiosidad | Parece importantísimo |
| Después | Lleva a la causa de un suceso | A veces solo confirma el tono que se intuía | Necesita una respuesta | Lo que es en realidad nunca llega a importar, o desaparece |
| Ejemplo | La tierra del jardín arreglado se pudre otra vez a los pocos días | El día de la ceremonia de ingreso, el cielo está muy nublado | «¿Por qué la piedra de juicio se estropeó justo ese día?» | Los documentos de una caja fuerte que todos quieren |
Foreshadowing y presagio. Es la pareja que más se confunde en clase de literatura. El presagio es más amplio: todo lo que deja intuir el futuro a través del tiempo o del ambiente es presagio, y de esos, lo que queda unido a un suceso posterior como causa es foreshadowing. «El cielo nublado» solo deja intuir algo malo; «la tierra que vuelve a pudrirse» será después la prueba que revele qué está pudriendo el suelo.
Foreshadowing y prolepsis. La prolepsis no esconde nada: cuenta lo que va a pasar. El ejemplo de manual es el principio de Cien años de soledad: «Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo». García Márquez le dice al lector lo que vendrá y lo deja con la pregunta de cómo se llega ahí. El foreshadowing hace lo contrario: la pista está a la vista, pero el lector no sabe que es una pista hasta que llega el suceso.
Foreshadowing y pregunta abierta. La pregunta abierta se lanza para que el lector la vea. Sabe que está ahí y espera la respuesta. El foreshadowing se planta sin que el lector lo note y solo se ve cuando ya ha estallado el suceso. En la práctica se mezclan, y el riesgo es el mismo: si la historia termina sin responder a sus preguntas ni usar sus pistas, deja cabos sueltos. Los lectores coreanos de novela web tienen su propia palabra para esto: llaman tteokbap («cebo») a la pista o pregunta lanzada, y hablan de «recoger el cebo» cuando se cierra.
MacGuffin. Es una palabra que Alfred Hitchcock usaba mucho: el cebo que pone en marcha a los personajes. Si el foreshadowing es «algo que sin falta se usará después», el MacGuffin es «algo que no hace falta usar», y por eso se coloca en el extremo opuesto.
El arma de Chéjov: lo que dijo Chéjov de verdad
El «arma de Chéjov» (también «pistola» o «rifle de Chéjov», y en inglés Chekhov's gun) viene de un consejo del escritor ruso Antón Chéjov. Se suele citar como «si en el primer acto hay un arma colgada en la pared, en el tercero tiene que dispararse», pero esa frase no está en ningún texto escrito por Chéjov: la recogieron otras personas en sus recuerdos. Chéjov repitió la idea varias veces y cada vez con palabras algo distintas.
- Carta del 1 de noviembre de 1889 al joven escritor Aleksandr Lázarev (seudónimo: Gruzinski): «No se debe subir al escenario un fusil cargado si nadie tiene intención de dispararlo». Algunas traducciones al inglés añaden: «no hay que hacer promesas que no se van a cumplir».
- Recuerdos de Serguéi Shchukin (1911): «Quite todo lo que no tenga que ver con la historia. Si en el primer acto dice que hay un fusil colgado en la pared, en el segundo o en el tercero tiene que dispararse. Si no se va a disparar, no lo cuelgue».
- Recuerdos de Iliá Gurliand (1904): «Si en el primer acto ha colgado una pistola en la pared, en el siguiente tiene que dispararse».
Lo que Chéjov quería decir, en origen, era que se quitara lo que sobra. Todo lo que sale a escena es una promesa para el público, así que lo que no se vaya a usar no debería salir. Hoy la expresión se usa también con otro sentido, «lo que aparece al principio se usará después», que es casi lo mismo que el foreshadowing. Los dos sentidos son las dos caras de una regla: lo que se coloca antes se usa después, y lo que no se va a usar después no se coloca antes.
En El jardín de los cerezos, la última obra de Chéjov, hay por cierto un arma que nunca se dispara. Donald Rayfield, especialista en Chéjov, ve en ese disparo que no llega el tema de la obra: personajes que nunca acaban de actuar. Hubo escritores, como Hemingway, que defendieron lo contrario: que los detalles sin relación con la trama también tienen su sitio. Por eso es más útil leer el arma de Chéjov como un aviso que como una ley: si algo se destaca mucho, el lector lo va a esperar.
Cómo plantar una pista y cerrarla
Es más fácil decidir la pista empezando por el lugar donde se cierra. En cinco pasos:
- Decida primero la escena donde se cierra. En el giro o en la resolución, anote qué tiene que recordar el lector para que la escena le convenza. Eso es lo que tiene que plantar. Si ya tiene la trama escrita, elija entre sus grandes sucesos el sitio donde se cerrará.
- Plántela mezclada con otra cosa. Si dedica una escena solo a la pista, salta a la vista. Deje que otro suceso de la escena ocupe el primer plano y que la pista pase al lado en una o dos frases. Si el personaje la deja pasar por otra razón creíble, el lector también la deja pasar.
- Recuérdela una vez a mitad de camino. Si entre el sitio donde se plantó y el sitio donde se cierra hay mucha distancia, el lector la olvida. Muestre otra vez el mismo objeto o la misma frase con un aspecto algo distinto. Basta con que resulte un poco más raro que la primera vez.
- Ciérrela con acciones. En la escena donde la cierra, en vez de que alguien explique «en realidad, aquello era…», haga que el personaje use esa pista o que viva lo mismo otra vez. Si repite las palabras o las sensaciones que usó al plantarla, el lector recuerda por sí mismo la escena anterior.
- Anótela en una tabla. Escriba en una línea el capítulo donde la plantó, el capítulo donde la recordó y el capítulo donde la cerrará. Puede usar tal cual la tabla de seguimiento de más abajo.
En una historia por entregas: la distancia entre capítulos y las pistas olvidadas
Una novela en libro se lee de principio a fin en pocos días. Una historia por entregas, en Wattpad o en una plataforma de novela web, sale capítulo a capítulo, y si publica uno al día, el número de capítulos es el número de días. Una pista plantada en el capítulo 20 y cerrada en el 100 es, para el lector, algo de hace casi tres meses. En ese tiempo ha leído muchas otras historias.
Por eso en una publicación por entregas el paso 3, recordar la pista, es el que más sirve. No hay una cifra fija, pero si publica un capítulo al día, una pista que lleva un mes (unos 30 capítulos) sin mencionarse puede leerse como si fuera nueva. Si entre el capítulo donde la plantó y el capítulo donde la cerrará hay más distancia, sáquela otra vez hacia la mitad, en una frase de diálogo o una línea de ambientación. Que sea tan breve que no moleste a quien lee muchos capítulos seguidos.
La publicación por entregas tiene otra diferencia. El lector ya ha leído los capítulos publicados, así que, cuando llega el momento de cerrar una pista, es difícil volver atrás y añadir pistas a escondidas. Si no anota qué plantó y en qué capítulo, al escribir la escena donde la cierra es fácil contradecir lo que plantó.
Las preguntas abiertas también tienen que ver con el corte del final de cada capítulo. Una pregunta al final de un capítulo, la que hace abrir el siguiente, ya es una pregunta abierta, y el lector espera la respuesta en el capítulo siguiente.
Por qué quedan cabos sueltos y cómo atarlos
En una publicación larga es normal que queden preguntas sin responder y pistas sin usar. Los motivos suelen ser tres: la historia cambió de rumbo durante la publicación y desapareció el sitio donde iba a cerrarse, la extensión se quedó corta y hubo que terminar con prisa, o el autor olvidó lo que había plantado.
Antes del final, repase la tabla y ordene los cabos sueltos uno a uno. Hay cuatro maneras.
- Cerrarlo como estaba previsto. Si todavía queda el sitio, escríbalo según el plan.
- Cerrarlo en pequeño. Si no hay espacio para un gran suceso, dé solo la respuesta en una línea de diálogo o una escena corta.
- Unirlo a otro. Junte dos preguntas parecidas en la respuesta de un solo suceso.
- Dejar de hacerlo crecer. Si decide no cerrarlo, no vuelva a destacarlo. Cuanto más lo destaque, más lo esperará el lector.
Este repaso es más fácil si decide el final antes de empezar a publicar.
Ejemplo: las dos pistas de Dicen que soy un mago oscuro, pero solo sé cavar tierra
La obra del curso paso a paso de TypeTak, una novela web coreana, tiene un presagio que se decidió en la lección del Tablero: «La tierra que revive Clay vuelve a pudrirse a los pocos días: el rastro de Barkan, el verdadero mago oscuro». Si se le suma un final de ejemplo, «una sexta torre, la de magia de tierra», las dos pistas quedan así en la tabla. Los números de capítulo y las frases de las escenas de abajo son un ejemplo preparado para este artículo (unos 150 capítulos en total, una extensión típica de la novela web coreana).
| Pista | Dónde se planta | Dónde se recuerda | Dónde se cierra |
|---|---|---|---|
| La tierra revivida se pudre otra vez a los pocos días | Parte 2, capítulo 34: la tierra del jardín de la academia que arregló Clay vuelve a estar negruzca tres días después. Clay lo achaca a que le falta maná | Capítulo 58: Mia comenta de pasada: «¿Esto no es lo que arreglaste tú?» | Parte 3, capítulo 96: cerca de la academia aparece tierra podrida de la misma manera y sospechan de Clay / Final: se ve que la tierra podrida por la magia oscura solo revive con magia de tierra |
| Belkadia no tiene torre de magia de tierra | Parte 1, capítulo 6: presentación de las cinco torres. Ninguna enseña magia de tierra | Parte 2, conflicto por el laboratorio: la academia no reconoce la magia de tierra como especialidad | Final, capítulo 150: se levanta la sexta torre, la de magia de tierra, y Clay es su primer investigador. Los alumnos la siguen llamando «la torre oscura» |
La última casilla repite el chiste de toda la obra: en coreano, «magia de tierra» y «magia oscura» suenan casi igual, así que una torre de tierra suena a torre oscura.
La escena del jardín del capítulo 34 puede pasar así, al lado de otro suceso:
La tierra del jardín estaba otra vez negruzca, tres días después. Era justo el sitio que yo había arreglado. ¿Será que me falta maná? Cogí un puñado de tierra, lo solté y seguí andando: la profesora Seraphine me había mandado llamar.
Lo que ocupa el primer plano de la escena es otra cosa, la llamada de Seraphine, y la tierra pasa al lado. Como Clay lo achaca a su falta de maná, el lector lo lee como una broma más de la comedia de malentendidos y sigue adelante. Si en el capítulo 96, cuando aparece la tierra podrida, se repiten palabras como «negruzca» o «un puñado de tierra», el lector se acuerda del jardín.
La segunda pista se ve desde el principio, así que se parece más a una pregunta abierta. En la parte 1 es la razón por la que Clay tiene que practicar la magia de tierra solo; en la parte 2, la causa del conflicto por el laboratorio; y en el final se responde cuando se levanta la torre. Si un mismo elemento de la ambientación cumple una función distinta en cada parte, el lector no lo olvida aunque no se lo vuelva a mostrar aparte.
Tabla de seguimiento de pistas para copiar
Copie el cuadro de abajo en sus notas o en un documento de Google y rellene una línea por pista. En «Estado» ponga una de estas opciones: sin plantar · plantada · recordada · cerrada · no se cierra.
[Datos de la obra] Título: Extensión prevista: (___ capítulos en total) Capítulo publicado ahora: (capítulo ___) [Pista 1] Contenido: Capítulo donde se plantó: Capítulo donde se recordó: Capítulo donde se cerrará: Escena donde se cierra: Estado: [Pista 2] Contenido: Capítulo donde se plantó: Capítulo donde se recordó: Capítulo donde se cerrará: Escena donde se cierra: Estado: [Pista 3] Contenido: Capítulo donde se plantó: Capítulo donde se recordó: Capítulo donde se cerrará: Escena donde se cierra: Estado: [Repaso antes del final] Pistas sin cerrar: Para cerrar en pequeño: Para unir: Para dejar de hacer crecer:
Cada vez que publique un capítulo, actualice «Capítulo publicado ahora» y mire si hay alguna línea que lleve un mes sin recordarse.
Errores frecuentes
Plantarla demasiado a la vista. Si el narrador avisa de que «esto es una pista», el lector se pasa el resto de los capítulos esperando la respuesta y no se sorprende cuando llega.
- Antes: En aquel momento yo no lo sabía. Aquella tierra podrida era el rastro del mago oscuro que un día haría temblar el reino.
- Después: La tierra del jardín estaba otra vez negruzca, tres días después. ¿Será que me falta maná? Cogí un puñado de tierra y lo solté.
Plantarla y no recordarla nunca. Si la pista se planta en el capítulo 34 y no se menciona hasta el 96, para el lector la tierra podrida del capítulo 96 es un suceso nuevo.
- Antes: Después de la escena del jardín del capítulo 34, la tierra no vuelve a salir en más de 60 capítulos.
- Después: En el capítulo 58, Mia pasa junto al jardín y pregunta: «¿Esto no es lo que arreglaste tú?». Clay contesta que la tierra es así y no le da más vueltas.
Cerrarla con una explicación. Si otro personaje resume lo que pasó antes, el lector pierde el gusto de unir las piezas él mismo.
- Antes: —Lo del jardín que volvió a pudrirse también fue cosa de Barkan —dijo Seraphine.
- Después: Al tocar la tierra podrida, volvió a subirle a la palma la sensación fría y pegajosa de aquel puñado de tierra del jardín.
Sacar algo nuevo justo al cerrar. Si la crisis se resuelve con un poder que nunca había salido, se lee como una pista inventada en ese momento.
- Antes: En ese instante, Clay recordó un hechizo de purificación que solo conocen los magos de tierra.
- Después: La magia de tierra, que empezó arreglando problemas cotidianos, ha crecido con la reparación de instalaciones, los cambios en el terreno y la recuperación tras desastres, y al final Clay revive la tierra podrida. Es la última casilla de la progresión que se mostró durante toda la parte 2.
Seguir sus pistas en TypeTak
TypeTak es un editor de escritura con IA en el que usted escribe junto a un agente. Si anota una línea como «34 La tierra revivida del jardín vuelve a pudrirse» en la progresión de la sección del personaje o el lugar unido a la pista, al pulsar el número de capítulo delante de la entrada vuelve al manuscrito donde ocurrió. Si deja el suceso donde se cierra como tarjeta en el Tablero y añade el número de esa tarjeta a la entrada, el sitio donde se plantó y el sitio donde se cierra se ven en una misma línea. Si mientras escribe no recuerda en qué capítulo salió la tierra que se pudre, pregúnteselo al agente. El agente busca y lee por su cuenta el manuscrito y el Mundo, y le responde.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el foreshadowing?
Es la técnica narrativa de colocar al principio de una historia la causa o la pista de algo que pasará después. Cuando llega el suceso, el lector recuerda la pista y lo acepta como inevitable.
¿Cómo se dice foreshadowing en español?
No hay una traducción fija, por eso se usa mucho la palabra inglesa. Las más cercanas son «prefiguración» (o el verbo «prefigurar»), «presagio» y «anticipación». «Anticipación» también se usa para la prolepsis, que cuenta de antemano lo que va a pasar.
¿Qué diferencia hay entre foreshadowing y presagio?
El presagio es más amplio: cualquier señal, como el tiempo o el ambiente, que deja intuir lo que viene. El foreshadowing es la pista que queda unida como causa a un suceso posterior.
¿Qué es el arma de Chéjov?
Es un principio que viene de los consejos del escritor ruso Antón Chéjov: lo que sale en una historia se tiene que usar después, y lo que no se vaya a usar no debería salir. Chéjov escribió en una carta de 1889 que no se debe subir al escenario un fusil cargado si nadie tiene intención de dispararlo. La frase «el arma del primer acto se dispara en el tercero» la recogieron quienes lo conocieron.
¿Qué hago con los cabos sueltos de mi historia?
Antes del final, apunte todas las pistas y preguntas que plantó y sepárelas en cuatro grupos: las que cerrará como estaba previsto, las que cerrará en pequeño con una línea de diálogo, las que unirá a otra y las que dejará de hacer crecer. A las que decida no cerrar no vuelva a darles importancia.
Fuentes
- Foreshadowing en español
- Linguee — foreshadowing, traducción al españolCarlos Pérez Casas — Consejos y ejemplos para crear foreshadowing en tu novela
- Arma de Chéjov
- Wikipedia — Chekhov's gun
Compartir esta entrada
Mejore hoy mismo su primera frase con TypeTak
Empezar con TypeTak
Una novela web por entregas, paso a paso
→Siga, tal como ocurrió, cómo se construyó con TypeTak la novela web coreana «Dicen que soy un mago oscuro, pero solo sé cavar tierra», desde la primera idea hasta justo antes de publicarla.