MacGuffin: significado, ejemplos y cómo usarlo en una novela
Un MacGuffin es un objeto o un objetivo que los personajes persiguen y que mueve la historia, aunque lo que sea en sí importe poco. En las novelas y en las historias por entregas suele tomar la forma de un libro de hechizos, unos documentos o un tesoro que todos quieren: algo que da a los personajes un motivo para chocar entre sí.
Aquí verá de dónde viene la palabra y cómo la explicó el propio Hitchcock, un malentendido muy repetido, una tabla que separa el MacGuffin del foreshadowing y de la pista falsa, y ejemplos en novela. Además de los ejemplos de cine, verá cómo usarlo cuando escribe una novela o publica por capítulos, con un ejemplo completo y los errores más frecuentes.
En resumen
- Para los personajes, el MacGuffin vale tanto como para jugarse la vida; al lector le interesa más quién se lo queda que lo que es
- No hace falta que desaparezca a mitad de la historia. Si sigue ahí hasta el final pero lo que es no importa, sigue siendo un MacGuffin
- El foreshadowing es una pista que se usará después; la pista falsa lleva al lector a una conclusión equivocada
- En una historia por entregas, si el MacGuffin cambia de manos de un capítulo a otro, tiene a la vez el corte del final y el conflicto del capítulo siguiente
Significado y origen del MacGuffin: «un aparato para cazar leones en Escocia»
Se suele atribuir la palabra al guionista británico Angus MacPhail. Hay quien la relaciona con guff, una palabra inglesa para algo sin valor, y también se escribe McGuffin. Quien la popularizó fue Alfred Hitchcock, que usó el recurso en Los 39 escalones (1935): los secretos militares que persiguen los personajes apenas importan dentro de la película.
Hitchcock explicó la palabra con la misma historia en una conferencia en la Universidad de Columbia en 1939 y en sus conversaciones de 1966 con François Truffaut, publicadas en español como El cine según Hitchcock. Resumida, es así:
En un tren, un hombre señala un paquete en la rejilla del equipaje y pregunta: «¿Qué es eso?». «Un MacGuffin». «¿Y qué es un MacGuffin?». «Un aparato para cazar leones en las Tierras Altas de Escocia». «Pero en las Tierras Altas de Escocia no hay leones». «Entonces eso no es un MacGuffin».
Cuanto más se pregunta qué es, menos es. En otra ocasión, Hitchcock dijo que el MacGuffin es lo que buscan los espías, pero que al público le da igual. El público sigue la persecución y la tensión alrededor del objeto y no se pregunta qué ponen los documentos.
El recurso es mucho más antiguo que el nombre. El Santo Grial de las leyendas artúricas y el vellocino de oro que buscan Jasón y los argonautas son los ejemplos antiguos que más se citan. Los dos mueven toda la historia, y en ninguno de los dos se explica con detalle por qué son tan valiosos.
En español, la RAE recoge la palabra en su diccionario como «motivo argumental que hace avanzar la trama, aunque no tenga gran relevancia en sí mismo», y en textos en español también aparece adaptada como macgufin.
Un malentendido frecuente: «algo que aparece al principio y luego desaparece»
Es habitual leer que el MacGuffin es «un elemento que parece importante al principio y después desaparece». La culpa la tiene el ejemplo que más se cita, Psicosis (1960), de Hitchcock: el público sigue durante un buen rato el dinero que ha robado la protagonista, pero cuando la matan, a nadie le importa ya dónde ha ido a parar.
Desaparecer no es una condición del MacGuffin. Los secretos militares de Los 39 escalones siguen ahí hasta la última escena, y en Pulp Fiction (1994), de Quentin Tarantino, el maletín que protegen los personajes no se abre nunca ante el público. El MacGuffin suele salir en el primer acto y pesar menos a medida que avanza la historia, pero puede volver en el clímax.
Hay un solo criterio para reconocerlo: ¿cambia la respuesta de la historia según lo que sea el objeto? Si puede cambiarlo por otra cosa y la trama sigue igual, es un MacGuffin. Que los documentos secretos sean lingotes de oro o un microfilme no cambia la persecución. Si, en cambio, la identidad del objeto es la clave del final, se trata de foreshadowing o de una pregunta abierta que habrá que responder.
Llevar al público por el camino equivocado tiene su propio nombre: pista falsa, o red herring en inglés. Como las dos ideas se mezclan a menudo, la tabla de abajo las pone una al lado de la otra.
MacGuffin, foreshadowing y pista falsa: diferencias
Los tres son «algo que se coloca antes», pero cambian a quién van dirigidos y qué pasa con ellos después.
| MacGuffin | Foreshadowing | Pista falsa (red herring) | |
|---|---|---|---|
| Qué es | Algo que los personajes persiguen, pero que en sí importa poco | La causa o la pista de un suceso posterior, colocada antes de tiempo | Una pista engañosa que lleva al lector a una conclusión equivocada |
| Qué mueve | Lo que hacen los personajes (perseguir, quitar, proteger) | La comprensión del lector («así que era eso») | Las deducciones del lector («el culpable es ese») |
| La primera vez | Parece importantísimo | Casi siempre pasa desapercibido | Parece una pista de verdad |
| Después | Nunca se dice lo que es, o se dice y no tiene que ver con el final | Lleva a la causa de un suceso | Se descubre que era una pista equivocada |
| Si se cambia lo que es | La trama sigue igual | El final se cae | El giro se cae |
| Ejemplo | El dinero de Psicosis, los secretos militares de Los 39 escalones | El arma de Chéjov | Un inocente al que una novela policiaca pinta como sospechoso |
MacGuffin y foreshadowing. El foreshadowing es «algo que sin falta se usará después», y el MacGuffin, «algo que no hace falta usar»; puestos uno junto al otro, quedan en extremos opuestos. El arma de Chéjov, el principio de que lo que sale al principio se tiene que usar después, y la manera de plantar pistas están en Foreshadowing: qué es, cómo usarlo y el arma de Chéjov.
MacGuffin y pista falsa. Red herring significa «arenque rojo», el arenque ahumado. El periodista inglés William Cobbett contó en un texto de 1807 que había arrastrado un arenque ahumado, de olor muy fuerte, para apartar a los perros de caza del rastro de una liebre, y de ahí se extendió el sentido de «algo que desvía la atención». El MacGuffin mueve a los personajes; la pista falsa engaña al lector.
Un mismo objeto puede ser las dos cosas. Si el autor presenta la caja que todos quieren como si dentro estuviera la respuesta del misterio, para los personajes es un MacGuffin y para el lector, una pista falsa. Si al final se ve que la caja no tenía nada que ver con la respuesta, el lector disfruta de haber caído en la trampa; si se olvida sin explicación, lo lee como un cabo suelto.
Ejemplos de MacGuffin en novelas e historias por entregas
El MacGuffin nació como término de cine, pero en la novela existe desde hace mucho. De las obras reales basta con el nombre:
- El halcón maltés, de Dashiell Hammett (1930). Novela negra. Una pequeña estatuilla de un halcón da título al libro y es el motivo por el que los personajes se engañan y se matan.
- El Santo Grial y el vellocino de oro. Los ejemplos antiguos de antes. El viaje en su busca es toda la historia.
- El maletín, los documentos secretos o el rollo de película del cine. La forma más común en el cine de espías y en el policiaco.
En las historias por entregas, cada género tiene sus formas típicas. Mirar la forma en vez del título de una obra hace más fácil llevarla a la suya:
| Género | MacGuffin típico | Por qué chocan los personajes |
|---|---|---|
| Fantasía épica | Libro de hechizos, espada legendaria, mapa del tesoro | Reinos, órdenes o facciones se lo disputan |
| Romance histórico · romantasy | Testamento, contrato de matrimonio, sello de la familia | Peleas por la herencia, el compromiso o el rango |
| Thriller · novela negra | Maletín, libro de cuentas, memoria USB | Unos persiguen y otros esconden |
| Historias de academia | El primer puesto, una beca, un laboratorio, ganar un torneo | Cada personaje lo necesita por una razón distinta |
El primer puesto o el laboratorio de una historia de academia no son objetos, pero hacen el mismo trabajo. Todos lo quieren, y al competir por ello las relaciones cambian. Al lector le interesa menos qué privilegios da el primer puesto que quién acaba ocupándolo.
Hay estructuras en las que hay que reunir varios MacGuffins para llegar al final: las siete piezas, las cinco llaves que se consiguen una a una. Algunos escritores de ciencia ficción en inglés las llaman, con algo de ironía, plot coupons («cupones de trama»), como si se juntaran cupones para canjearlos por el final.
No todo el mundo ve el MacGuffin igual. George Lucas pensaba que al público le tiene que importar el MacGuffin casi tanto como el héroe y el villano, y ponía como ejemplo de buen MacGuffin el arca de En busca del arca perdida (en América Latina, Los cazadores del arca perdida). Es lo contrario de «al público le da igual» de Hitchcock. Si el lector le tiene cariño al MacGuffin, lo que es puede pesar un poco más.
En una historia por entregas: el objeto que cambia de manos cada capítulo
El MacGuffin de una película se persigue y se resuelve en dos horas. Una historia por entregas, en Wattpad o en una plataforma de novela web, se publica capítulo a capítulo durante meses, así que el MacGuffin trabaja de otra manera.
Se convierte en el estado de la historia. «¿Quién tiene ahora el libro de hechizos?» es un estado que el lector recuerda en una línea. Si cambia de manos al final de un capítulo, ese es el corte, y el capítulo siguiente puede abrir con lo que hace quien quiere recuperarlo.
Si el lector empieza a preguntar qué es, se convierte en una pregunta abierta. Los lectores de historias por entregas comparten teorías en los comentarios. Si el autor envuelve el MacGuffin en un misterio, el lector lo toma como una pregunta que exige respuesta y espera que se cierre. Para usarlo como MacGuffin, resuelva lo que es en una línea cuando aparece por primera vez y, a partir de ahí, dedique las escenas a quién lo tiene.
Los plot coupons se leen como repetición. Si cada pieza que se encuentra trae un episodio con la misma forma, quien lee muchos capítulos seguidos ve la estructura hacia la tercera. Cambie en cada pieza la manera de conseguirla o los personajes que acompañan, y haga que la relación avance un paso mientras buscan cada pieza; así la repetición se nota menos.
Decida el final de antemano. Cuando la publicación se alarga, es fácil olvidar cómo iba a cerrarse el MacGuffin. Antes de empezar a publicar, decida quién se lo queda al final, si se rompe o si resulta que no era para tanto, y anótelo en una línea junto a su planificación. Al ordenar los grandes sucesos de la historia, decida también cuándo aparece el MacGuffin y cuándo pasa a segundo plano.
Cómo usar un MacGuffin
- Haga que lo quieran dos personas o más. Un objeto que quiere una sola persona es solo un objetivo; para ser un MacGuffin hace falta alguien con quien chocar.
- Dé a cada personaje una razón distinta para quererlo. Si uno lo quiere para sobrevivir, otro para demostrar algo y otro para esconderlo, cada escena trae un conflicto distinto.
- Diga lo que es en una línea. «El libro de hechizos de una orden desaparecida hace cien años» basta. Cuanto más explique su contenido y su historia, más esperará el lector que lo que es tenga que ver con la respuesta.
- Decida en qué capítulos cambia de manos. Si el MacGuffin se queda mucho tiempo en las mismas manos, el conflicto se para. Use los momentos en que se pierde y se recupera como bisagras de cada episodio.
- No deje el final en manos del MacGuffin. Si en la última crisis el MacGuffin despliega de repente un poder oculto y resuelve el problema, se lee como una solución que no se preparó. Es más natural que el problema lo resuelvan los personajes y que el MacGuffin les llegue o se les escape por el camino.
Ejemplo: el laboratorio de la parte 2 de Dicen que soy un mago oscuro, pero solo sé cavar tierra
En la obra del curso paso a paso de TypeTak, una novela web coreana, lo más parecido a un MacGuffin es el laboratorio propio. En el Tablero del curso, la parte 1 termina con el suceso «A Clay le ofrecen una beca especial y un laboratorio propio», y en la parte 2 está «el conflicto por el laboratorio». Las razones de cada personaje para querer el laboratorio y la escena de la pista falsa son un ejemplo preparado para este artículo.
| Personaje | Por qué quiere el laboratorio (ejemplo) |
|---|---|
| Clay Rowen | Un sitio donde terminar tranquilo su primer proyecto de investigación y sumar los méritos que le pide la titulación. No quiere que se convierta en un campo de pruebas de magia oscura |
| Seraphine Mordell | Un sitio donde tener cerca al alumno especial de magia oscura y poner a prueba su poder en persona |
| Lucian Carven | Si se lo quita a Clay, tendrá la prueba de que está por encima |
| La academia | No reconoce la magia de tierra como especialidad, así que solo puede concederlo con el nombre de «laboratorio de magia oscura» |
Lo que haya dentro del laboratorio, o si es grande o pequeño, no importa a la historia. Lo que el lector quiere saber es quién se queda la sala y cuánto crece el malentendido en esa pelea. Si cambia el laboratorio por «el diploma de la beca especial» o «el primer puesto», el conflicto de la parte 2 sigue casi igual. Por eso el laboratorio se lee como un MacGuffin.
Al compararlo con el foreshadowing de la misma obra, la diferencia salta a la vista. «La tierra que revive Clay vuelve a pudrirse a los pocos días» es el presagio que se decidió en el curso, y aquí la naturaleza de la pista es la respuesta: que la tierra se pudra por la magia oscura de Barkan abre los sucesos de la parte 3, y si la cambia, la parte 3 se cae.
Se puede añadir una pista falsa. Al principio de la parte 3, la noche en que aparece la tierra podrida, corre el rumor de que alguien vio a Lucian por la zona. El lector sospecha que Lucian, asustado de Clay, está tramando algo, pero resulta que solo fue a echar un vistazo, a escondidas, al sitio donde decían que Clay había revivido la tierra. En cuanto se aclara la sospecha, la mirada del lector pasa a Barkan, el verdadero mago oscuro.
El ejemplo también muestra que un MacGuffin puede volver en el clímax. En el final de ejemplo del artículo sobre foreshadowing, se levanta una sexta torre, la de magia de tierra, y Clay es su primer investigador. El «laboratorio de magia oscura» por el que se pelearon durante toda la parte 2 recupera en el final su nombre de laboratorio de magia de tierra, y los alumnos siguen llamando a la torre «la torre oscura». Es el chiste de toda la obra: en coreano, «magia de tierra» y «magia oscura» suenan casi igual.
Errores frecuentes
Explicar largo y tendido lo que es el MacGuffin. Si le dedica varios párrafos a su historia y a su estructura, el lector guarda esa explicación pensando que se usará más adelante.
- Antes: Aquel laboratorio había sido de un gran mago hace cien años; se decía que en las paredes estaban grabados los emblemas de las cinco torres y que bajo el suelo corría un antiguo circuito de maná…
- Después: Un laboratorio vacío al fondo del pasillo oeste. Era el único laboratorio propio que le quedaba a la academia, y además de mí había otros dos que lo querían.
Envolverlo en un misterio y no resolverlo. Lo que se lanza para despertar la curiosidad se lee como una pregunta abierta, y entonces hay que responderla.
- Antes: Todas las noches se oía algo que arañaba al otro lado de la puerta del laboratorio. Nadie sabía qué era. (Y no vuelve a salir).
- Después: La puerta del laboratorio chirriaba. Vi que Lucian se encogía con el ruido y le metí un poco de tierra a la bisagra.
Que todos lo quieran por la misma razón. Si la razón es la misma, cada escena repite la misma pelea.
- Antes: Seraphine, Lucian y la academia querían un poderoso laboratorio de magia oscura.
- Después: Seraphine quería una sala donde ponerme a prueba; Lucian, la prueba de que me había ganado. Yo solo necesitaba una mesa para terminar el trabajo.
Que el MacGuffin resuelva la crisis. Si el objeto por el que se peleaban resulta tener de repente un poder oculto, el final lo decide el objeto y no los personajes.
- Antes: El antiguo círculo mágico del suelo del laboratorio despertó y purificó de golpe la tierra podrida.
- Después: Clay revive la tierra podrida con la misma tierra que ha estado rellenando y levantando durante toda la parte 2. Después, el laboratorio se convierte en el primer laboratorio de la torre de magia de tierra.
Seguir el MacGuffin en TypeTak
TypeTak es un editor de escritura con IA en el que usted escribe junto a un agente. Cree el MacGuffin en el Mundo como nodo de lugar o de objeto y anote en la progresión de la sección una línea por cada capítulo en el que cambia de manos, por ejemplo «52 Lucian se lleva la llave del laboratorio»; al pulsar el número delante de la entrada vuelve al manuscrito donde ocurrió. Los sucesos en los que aparece el MacGuffin llevan su chip en las tarjetas del Tablero, así que ve en una sola pantalla en qué episodios hubo pelea por él. Si quiere comprobar que no lo ha descrito de forma distinta en cada capítulo, pregúntele al agente: «Busca los capítulos donde se describe el laboratorio y mira si algo no cuadra». El agente busca y lee por su cuenta el manuscrito y el Mundo, y le responde.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa MacGuffin?
Es un objeto o un objetivo que los personajes persiguen y que mueve la historia, aunque lo que sea en sí no importe. Se atribuye la palabra al guionista británico Angus MacPhail, y la popularizó Alfred Hitchcock. La RAE la define como «motivo argumental que hace avanzar la trama, aunque no tenga gran relevancia en sí mismo».
¿Cómo se escribe: MacGuffin, McGuffin o macguffin?
En inglés se escribe MacGuffin y también McGuffin. El diccionario de la RAE lo recoge como macguffin, y en algunos textos en español aparece adaptado como macgufin. Se cree que viene de guff, una palabra inglesa para algo sin valor.
¿Qué es el efecto MacGuffin?
Se llama así a la tensión que se mantiene mientras el público o el lector pone toda su atención en algo que parece importante, aunque lo que sea no llegue a importar. No es un término con una definición fija; se usa como extensión del término de cine.
¿Qué diferencia hay entre MacGuffin y foreshadowing?
El foreshadowing es una pista que sin falta se usará después como causa de un suceso, y si la cambia, el final se cae. El MacGuffin solo pone en marcha a los personajes, así que si lo cambia por otra cosa, la trama sigue casi igual.
¿El MacGuffin tiene un contrario?
No hay un término contrario fijo. Se suele citar el arma de Chéjov, el principio de que lo que sale al principio se tiene que usar después, como la idea opuesta.
¿Se puede usar un MacGuffin en una historia por entregas?
Se usa mucho. Una espada legendaria que se disputan varios reinos o el primer puesto en una historia de academia son ejemplos. Si no envuelve en misterio lo que es y dedica las escenas de cada capítulo a quién lo tiene, el lector no lo tomará por un cabo suelto.
Fuentes
- Definición en español
- RAE — macguffin, Diccionario de la lengua españolaWikipedia — Macguffin
- Definición y origen
- Wikipedia — MacGuffin
- El MacGuffin en el guion
- Cursos de Guion — Desmitificando el MacGuffin
- Pista falsa
- Wikipedia — Red herring
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